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Trabajar para un Outsourcing o mejor venderle mi alma al diablo…

Hace pocos días nos llegó un mensaje al correo de Tmatch que decía lo siguiente:
El mundo del outsourcing está provocando una enajenación laboral deprimente”
Me di cuenta que lo que decía el mensaje era muy cierto, actualmente es más común que las grandes empresas estén contratando agencias de Outsourcing para administrar a sus empleados o a su nómina, esto lo hacen por tres razones:
1.- Para esconder el verdadero Head-Count (número de personal) y reportar menos población a sus corporativos.
2.- Para desligarse de las obligaciones laborales de su capital humano y que un tercero sea el que se responsabilice de la actividad laboral.
3.- Lo hacen para evadir responsabilidades.
Independientemente de cual sea la razón para que la empresa termine contratando a un tercero para la administración, aquí los únicos que pierden son los empleados, porque al no estar contratados directamente, no cuentan con la protección y los beneficios de la compañía ancla, se pierde la lealtad y el sentido de pertenencia, se pueden llegar a dar algunas malas practicas en las empresas de Outsourcing como son: registran a los empleados con un menor monto al IMSS que afecta a su INFONAVIT y también a sus aportaciones para el retiro, les exigen a los empleados firmarles una carta en blanco que dejan en el expediente para poderlos dar de baja en cualquier momento, los horarios son excesivos y lo peor de todo, los empleados no tiene una estabilidad laboral.
¿Por qué las empresas han perdido ese compromiso con su capital humano?.
Aunque hay que reconocer que existen muchas empresas de Outsourcing que son un ejemplo a seguir, podemos nombrar a : ADECCO y Manpower que sus procesos son confiables, capacitan a su personal y tienen excelentes prácticas de recursos humanos, como parte de su éxito es que han equilibrado el negocio con la parte humana, tienen procesos con una visión de ganar-ganar.
Esta tendencia de dejar en manos de un tercero la administración del capital humano se ha ido incrementando en el país y pone en una situación vulnerable a los empleados que parecería que en lugar de haber encontrado un lugar estable para trabajar, le están vendiendo su alma al diablo.

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