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Los 7 pecados laborales

Cuando alguien nos habla de los 7 pecados capitales todas las personas entendemos perfecto a que nos referimos, no necesitamos de una explicación detallada sobre lo que significan porque como seres humanos los hemos vivido y sentido en carne propia, pero que sucede cuando estos pecados capitales los llevas al mundo laboral, hoy platicaremos de estas 7 faltas con las que pudieras sentirte identificado.

La Ira: Los colaboradores o compañeros de trabajo no tienen porque soportar las groserías ni el mal humor, hay muchas personas que se llevan los problemas familiares al trabajo o que sus problemas económicos los tienen abrumados y que son como una olla express que en cualquier momento va a estallar, estos colaboradores se van aislando y el resto de sus compañeros evitan el contacto con ellos para no exponerse a una mala cara de su parte.

La avaricia: Que vergüenza dan esos empleados que buscan a toda costa un sobre sueldo, sin importarles que utilicen malas practicas o que tengan que pasar por encima de quien sea necesario para obtener un beneficio económico, tienen tanto amor al dinero que son miserables con ellos mismos, este tipo de empleados son peligrosos para cualquier organización porque no tienen ética si hay dinero de por medio.

La envidia: Pobre de aquel colaborador que sea un ejemplo a seguir en el aspecto laboral, porque se encontrará en su camino piedras y más piedras que se las irán poniendo sus jefes, sus propios compañeros de trabajo y hasta sus amigos, la envidia es uno de los pecados mas difíciles porque él que es envidioso sufre todo el tiempo.

La gula: No hay empresa que se libre de tener entre su equipo de trabajo aquellos colaboradores que todo el tiempo están pensando en comer y que provocan que los lugares de trabajo huelan a fritanga.

La pereza: Todo empleado que haga presentismo y caliente su lugar es el típico reflejo de la pereza, el estar subsidiado por el resto de los compañeros es una falta de ética profesional y es que no tiene nada de malo distraerse unos momentos de nuestras actividades laborales, somos seres humanos no robots, pero hay personas que si se exceden y entre el café, el cigarro, las platicas en los pasillos y su afición a las redes sociales hacen que se pierda la productividad de las empresas.

La Soberbia: Que triste es conocer compañeros de trabajo que carecen de humildad y muchas veces estos empleados no son ni la mínima parte de inteligentes o astutos como ellos creen que son, me recuerdan mucho la historia del Rey y el Sastrecillo Valiente, hay personas que nos enseñan lo peor de ellos cuando la soberbia les gana.

La Lujuria: Deje este pecado al final porque es un tema muy delicado, hay casos en donde el jefe o la jefa acosa de manera descarada al empleado y nadie hace nada al respecto, este tipo de practicas se da mucho en empresas familiares en donde la victima muchas veces termina por renunciar o si denuncia este tipo de acoso termina en la calle.

Si te identificaste con alguna de estas malas actitudes de tu parte, es el momento que hagas un cambio en tu forma de ser, estos pecados laborales hablan mucho de quien eres y de los valores que tienes como persona, no hay necesidad de que demuestres tus bajos instintos en tu trabajo y sobre todo tus compañeros no tienen porque soportar tu lado obscuro.

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