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Las Injusticias y la frustración laboral…

Dentro de nuestra historia laboral es común que hayamos presenciado injusticias que no tienen una explicación lógica, algunas de las más importantes que he detectado a través de mi experiencia en el área de Recursos Humanos son las siguientes:

La Recomendación: Aunque parezca un tema de una época lejana, algo que sucedía en el pasado, temo decirles que todavía en las grandes corporaciones sigue existiendo el típico candidato que ingresa en puestos estratégicos sin cumplir el perfil, con el tiempo van saliendo los trapitos al sol y resulta que fue recomendado.

El equipo del nuevo director: Cuando existe el cambio de Director de Área que fue reclutado de manera externa, el nuevo ejecutivo poco a poco empieza a cambiar al equipo actual para traer a “nuevos talentos” que ya trabajaron en el pasado con él.

La Barba : Si existe algo denigrante laboralmente es un empleado sin dignidad, son aquellos que con tal de conservar el trabajo hacen hasta lo imposible por complacer las necesidades de su jefe inmediato, sin importar que tengan que hacerle cosas personales, pero hay que recordar que para que esto suceda se necesitan dos: un jefe sin moral y un colaborador sin principios.

El Subsidio: Es aquel colaborador que por alguna razón inexplicable se la lleva relax en el trabajo, es típico que cuente con el apoyo del jefe inmediato quien le exige al resto del equipo que lo apoye para sacar sus pendientes.

El Dictador: Aquellos jefes que tienen un estilo tan desagradable de pedir las cosas y que están acostumbrados a humillar a su equipo de trabajo públicamente.

La intriga: Son empleados de toda la confianza de los jefes y que pueden distorsionar la información a tal grado que terminan obteniendo un poder dentro de la organización que uno pensaría que es mejor caer en la turbina de un avión antes que caer en sus redes como víctima de sus intrigas.

Todos los casos que hemos mencionado en este articulo son situaciones frecuentes y están sucediendo en las organizaciones sin importar su tamaño, aquí lo delicado es observar a directivos que se prestan a estas malas prácticas que terminan generando un pésimo clima laboral y una frustración en el equipo de trabajo.

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