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El éxito puede ser relativo…

Cuando hablamos sobre una persona que ha alcanzado el éxito de manera instintiva nos viene a la mente una persona que llego a tener un excelente puesto de trabajo y que ganaba una fortuna, además que entre sus bienes existe una cuenta jugosa en el banco y propiedades que le darán una seguridad financiera para su vejez,  pero que pasaría si viéramos el éxito desde otra perspectiva con una visión más humana, más integral.

Una historia, una reflexión.

EL ÁLBUM FAMILIAR:  Había dos chicos que en la primaria habían sido los mejores amigos, Juan que debido a su situación económica familiar empezó a trabajar desde muy joven, teniendo que dejar la escuela y por ese motivo no pudo lograr un titulo universitario,  por otra parte estaba Pedro que gracias a los esfuerzos de él y el apoyo de sus padres,  logro terminar una licenciatura y posteriormente un doctorado,  Juan durante toda su vida estuvo en empleos básicos con momentos de inestabilidad pero siempre cotizando ante el Seguro Social,  Pedro obtuvo desde el principio un buen puesto ejecutivo y pudo crecer en sus compañías hasta obtener altos puestos directivos, por muchas situaciones ajenas a ellos dejaron de verse por un largo tiempo,  cuando se encontraron ambos estaban ya jubilados cada uno con una situación económica muy diferente pero los dos financieramente estables, al platicar cada uno tenia razones por las cuales estar orgullosos:

La perspectiva de Pedro:

Le platico a su viejo amigo Juan sobre todos los puestos que había tenido durante su trayectoria laboral hasta lograr el de Presidente de la compañía, también se jacto de haber tenido una estabilidad laboral lo cual lo volvió muy comprometido con sus jefes y con los resultados,  lo que en el fondo le trajo algunos recelos entre sus compañeros de trabajo, por su nivel jerárquico siempre prefirió no mezclarse con otros colegas y por lo mismo no logro acumular buenas amistades, en la parte personal, estuvo tanto tiempo dedicándole a su trabajo que cuando se jubilo se dio cuenta que la mujer con la que vivía casi no la conocía así que ambos decidieron llegar al divorcio y por otra parte no veía a sus hijos porque siempre había reclamos de que casi no había pasado tiempo con ellos, salvo estas pequeñas dificultades en el fondo él se sentía muy contento por lo que había logrado, que con una buena pensión y un futuro asegurado podría sentirse orgulloso de su vida.

La perspectiva de Juan:

Juan por su parte le comento a Pedro,  que hacia pocos días había sido su cumpleaños y que su familia le hizo una fiesta sorpresa en la cual asistieron muchísimos ex compañeros de sus múltiples trabajos, todos le reconocían que era una persona muy  generosa por enseñarles y transmitirles sus conocimientos por eso lo respetaban, dentro de los regalos que recibió estaba el mejor regalo del mundo : un álbum familiar,  en donde aparecían fotos de todos los eventos importantes que marcaron la vida de sus hijos y de su esposa,  debido a la inestabilidad laboral que  siempre tuvo eso los hizo que fueran muy unidos y juntos lograron superar la adversidad, salvo estas pequeñas dificultades en el fondo él se sentía muy contento por lo que había logrado, que con una pensión digna y un futuro en compañía de su familia y sus amigos podría sentirse orgulloso de su vida.

El éxito puede ser relativo, todo depende del cristal con que se mira…

 

 

 

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